Edgar Marín, 10/09/2024
La gestión de categorías en retail es una estrategia clave que se utiliza para
organizar y administrar productos en función de cómo los clientes los perciben y
compran.
En lugar de centrarse en la gestión individual de productos, se agrupan en
categorías, lo que permite a los minoristas enfocarse en optimizar toda la
experiencia de compra y maximizar la rentabilidad.
Los siguiente puntos son:
- Definición de la categoría : Cada categoría se considera una unidad de
negocio independiente y debe ser tratada como tal. Un ejemplo podría ser
«bebidas» o «productos de limpieza». Es importante entenderla como la
entenderían los clientes. Si en la categoría “Bebidas” añadimos los
cereales, probablemente venderemos muy pocos porque no los van a
encontrar. Por otro lado, podemos crear subcategorías si la categoría es
muy profunda (es decir, que tiene muchas referencias). - Rol de la categoría : Las categorías pueden cumplir diferentes roles.
Pueden servir para traer tráfico al ser categorías básicas (pantalones
tejanos), o para añadir margen a la compra media (como los collares y
pulseras en la línea de cajas); así como algunas de poca rotación pero
obligatorias (como calcetines o cinturones), que deben completar la oferta.
Identificar el papel de cada categoría es fundamental para desarrollar
estrategias de surtido, precio y promociones. - Análisis del surtido: Implica revisar la variedad de productos dentro de
una categoría, asegurando que se cumplan las necesidades del
consumidor y maximizando el rendimiento. Aquí se aplican herramientas
como el análisis de ventas, márgenes y rotación de inventario, para decidir
qué productos mantener, eliminar o agregar.
Tanto algunos productos dentro de cada categoría, como en las propias
categorías, se puede utilizar el 20/80 o regla de Pareto, que puedes
encontrar en este artículo. - Gestión de precios y promociones: Un aspecto esencial de la gestión de
categorías es desarrollar una estrategia de precios que mantenga la
competitividad y al mismo tiempo asegure la rentabilidad. Las
promociones deben planificarse considerando el impacto a nivel de
categoría, no solo producto por producto. - Merchandising: La forma en que se presenta la categoría en tienda (diseño
de los estantes, ubicación de productos) es vital. Un buen merchandising
puede influir en la percepción del cliente y en sus decisiones de compra.
por ejemplo, los ordenadores portátiles siempre deben estar a la altura de
las manos para poderlos probar, y las neveras en un pasillo lo
suficientemente ancho para poder abrir la puerta y separarse un poco.
Si tenemos estanterías, los productos de mas rotación deberán ir en las
estanterías a altura de manos y ojos, y los productos de venta
complementaria pueden ir en cabeceras adyacentes, cremalleras o
expositores.
También ayuda a mejorar la experiencia de compra y aumentar el ticket
promedio. - Colaboración con proveedores: Tu proveedor sabe mas que tú (por eso
tambien tienen Category Managers).
Los proveedores pueden proporcionar información de mercado, datos
sobre las tendencias de consumo y ayudar a planificar estrategias de
surtido y promociones.
¿Qué ganas con la Gestión de Categorías? :
– Mejora en la experiencia del cliente: Al ofrecer un surtido organizado y
relevante, el cliente encuentra con mayor facilidad lo que busca, lo que
mejora su satisfacción y lealtad.
– Aumento de la rentabilidad: Ayuda a maximizar las ventas y márgenes, al
identificar qué productos son más rentables y dónde enfocar las
estrategias de promoción.
– Eficiencia operativa: Facilita la gestión del inventario y las operaciones
internas, reduciendo el desperdicio y asegurando una mejor rotación de
productos.
Si crees que desde la división de Retail de Alkes Cobweb te podemos ayudar a utilizar esta estrategia de Gestión de Categorías para maximizar tu rentabilidad y optimizar toda la experiencia de compra, te informamos de todas las posibilidades que ofrecemos. Si lo prefieres contacta con nosotros y nos adaptaremos a tus necesidades.


